“Por el momento, necesito aferrarme a esta mano tuya, aunque no consiga inventar tu rostro, ni tus ojos, ni tu boca. Pero, aunque mutilada, esta mano no me asusta. Su invención procede de tal idea del amor, como si la mano estuviese realmente sujeta a un cuerpo que, si no veo, es por incapacidad de amar más.”
Clarice Lispector









































